Las palomitas la gran protagonista

¿Qué comer en el cine? Ese es el gran dilema para decidir cuándo me dispongo a ver una película. Hay quienes se inclinan por no comer golosinas y llevarse de su casa, las palomitas listas por cuestión de higiene, un sándwich e inclusos la bebida, mis respetos para esas personas que cuidan de su salud de esa manera tan apreciable, pero yo estoy en la otra fila en aquella donde agradece toda la diversidad de donde escoger entre chocolates más deliciosos, gomitas, galletas, pepitos y bebidas para disfrutar de mi preferido momento de esparcimiento.

Pero en la lista de cositas que comer para ver una buena peli, está la protagonista, la reina, la irrenunciable, palomita de maíz; señores aplausos para la diva de la noche: la palomita de maíz, la cotufa o la Pop Corn como también se conoce. Para mi sin Palomitas de Maíz, no es lo misma, mi tiempo se torna triste y vacío, así que las salas pueden tener cualquier forma, tener las butacas en el aire si quieren pero que jamás de los jamases retiren de la venta a mis adoradas palomitas.

Hace unos meses fui a disfrutar del estreno de una película, recuerdo que era el Cerrajero mataro, pero al llegar el aroma distintivo del maíz cocinándose y el sonido característico como cuando se teclea, porque explotan los maíces, ya me pone en la actitud correcta para ir a ocupar mi puesto. No creo que ni porque salieron cerrajeros granollers volando por toda la sala, podría renunciar a comer mis cotufitas.

Amigos, si estas siguiendo algún régimen alimenticio, ir al cine es una mala idea, porque estarías expuesto muchas tentaciones y podrías terminar por ceder ante sus encantos. Los chocolates de varias marcas, amargos, con leche o con frutas excelentes para el frio de la sala. Los chicles, las gomitas o los caramelos masticables siempre están para contrarrestar el sabor salado de las palomitas.

Aunque acostumbro a estar a la sala del cine no solo con las cotufas, sino también con el refresco y algo de dulce como chocolates, en otras partes del mundo acostumbran a vender cosas que son realmente sorprendentes. Un ejemplo de eso es que en Japón venden sardinas para comer mientras ves una película en el cine. ¿Te parece descabellado?, pero es real. También es común que se vendan carnes en forma de pinchos o frutos disecados para amenizar una buena película de cine.

Entre gustos y colores, no han escrito los autores, dice un refrán popular, quizás con la intención de salir de la rutina se han reinventado lo que se come dentro de la sala. Lo más importante es que lo pases súper bien sin que nada te agobie, que no sea el tema de la película.

Trata lo más posible, no seguir mis pasos – risas- e intenta llevar una vida sana, si te gusta comer muchas golosinas en el cine, es mejor que comas en tu casa antes de salir, así no será tanta la tentación de picar tantos azucares y grasas que podrían caerte mal a tu salud.